Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Asunción
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción constituye el núcleo del patrimonio religioso y arquitectónico de Xixona. Erigida entre los siglos XVI y XVII, su fábrica refleja la transición del tardogótico al renacimiento valenciano, enriquecida con notables añadidos barrocos y neoclásicos. A lo largo del tiempo, el templo no solo ha sido un hito monumental, sino también el corazón espiritual e identitario de la comunidad jijonenca.
Origen y Construcción del Templo
Tras consolidarse la condición de Xixona como villa real dentro de la Corona de Aragón, el antiguo templo medieval resultaba insuficiente para atender las necesidades espirituales del vecindario. A finales del siglo XVI se emprendió la edificación del templo definitivo sobre una planta de notables dimensiones.
Las obras de la nave principal comenzaron en 1588, empleando sillares extraídos de las canteras locales. Durante el siglo XVII se completaron la techumbre de crucería, la torre campanario y la magnífica portada labrada en piedra alabastrina. Posteriormente, en el siglo XVIII, se adosó la Capilla de la Comunión, proyectada con planta de cruz griega.
El Incendio del 4 de Octubre de 1971
En la noche del 4 de octubre de 1971 (festividad de San Francisco de Asís), sobre las nueve de la noche, se desencadenó un violento incendio en el presbiterio del templo parroquial. Las llamas permanecieron ocultas en un primer momento dentro del recinto cerrado, acumulando un calor extremo y una densa humareda.
Hacia las once de la noche, el médico Don Marcelo Mira y el practicante Don Julián Cabezos, cuando se desplazaban a atender una urgencia médica por la calle La Villa, escucharon reventar las vidrieras de las ventanas laterales e identificaron las columnas de humo negro que emergían de la iglesia. Tras dar el aviso inmediato junto a Inmaculada, esposa de Don Julián, las autoridades locales movilizaron a las dotaciones de bomberos de Alicante y Alcoy, a la Guardia Civil, la Policía Local y a numerosos vecinos que se volcaron en los trabajos de extinción hasta sofocar el fuego en torno a las 3:30 de la madrugada.
Dimensión Artística, Arquitectónica y Devocional
El impacto cultural y artístico del siniestro fue devastador. El fuego consumió el Altar Mayor barroco confeccionado en madera tallada en 1948 por el distinguido escultor valenciano Carmelo Vicent. Esta pieza había sido labrada minuciosamente tomando como guía fotografías antiguas de la década de 1920 para replicar la obra retablista destruida previamente en la Guerra Civil. Del retablo de 1948 solo lograron mantenerse en pie cuatro columnas salomónicas carbonizadas.
En el plano devocional, el incendio afectó seriamente al altar lateral de San Sebastián. La escultura del santo resistió a la acción directa de las llamas aunque quedó profundamente chamuscada y ennegrecida, recibiendo desde entonces el afectuoso nombre popular de Sant Sebastià el Negret.
— Crónica del diario La Verdad (5 de octubre de 1971)
Desde la perspectiva arquitectónica, la rápida inspección del arquitecto municipal, José Iváñez Baldó, confirmó la estabilidad estructural del edificio: las gruesas fábricas de piedra de los muros y las bóvedas resistieron las altas temperaturas, descartando el colapso de la cubierta de la nave central a excepción de revisiones puntuales en el testero.
En el aspecto pastoral, el suceso generó un hondo impacto en la feligresía y en el cura párroco, Don Francisco Munuera, quien llevaba tres años al frente de la parroquia. Durante el periodo de restauración, la vida litúrgica y los actos de culto hubieron de trasladarse de forma provisional a la iglesia del antiguo Convento de la Mare de Déu d'Orito. La reconstrucción del presbiterio fue posteriormente encomendada al escultor Octavio Vicent, hijo de Carmelo Vicent, cerrando así un ciclo histórico y artístico en el templo.
El 4 d'octubre de 1971 (Memoria oral de Xixona)
El cantautor local Francisco Arques, "Paquitín", compuso una emotiva obra reflejando la tristeza y el sentimiento del pueblo tras el incendio:
El 4 d’octubre de 1971...
eren més o menos les onze de la nit
algú que passava va vorer eixir fum.
De moment tots van anar cap allí.
S’ha cremat l’esglèsia del meu poble vell.
S’han cremat les imatgens i no ha quedat res.
S’ha omplit de fum i han caigut les parets.
Perquè s’ha cremat si tots la volien bé.
Era tan bonica per fora i per dins.
Jo me la imagine qualsevol Dijous Sant
tota plena de flors, de gent murmurant,
que ben arreglada l’han deixat este any.
Ja no vore més a eixa mare de Déu
que sempre em mirava de l’Altar Major,
eixos ulls tant clars que em donaven la lum,
quan estava sego i em faltava amor.
S’ha cremat l’esglesia del meu poble vell...
Letra y música: Francisco Arques, "Paquitín". Transcripción: Dorien.
La documentación histórica, testimonios, análisis patrimonial y archivo gráfico utilizados para esta reseña provienen del trabajo de investigación publicado por Bernardo Garrigós Sirvent (Cronista Oficial de Xixona).
Para profundizar en los pormenores históricos de este acontecimiento, puede consultar el artículo original completo: El 4 d'octubre de 1971 - Blog de Bernardo Garrigós Sirvent.
Información Patrimonial
- Denominación: Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora de la Asunción
- Emplazamiento: Calle de la Vila, 2, 03100 Xixona (Alicante)
- Periodo de construcción: Siglos XVI – XVIII
- Estilos: Renacentista, Barroco y Neoclásico
- Protección legal: Bien de Relevancia Local (Patrimonio Cultural Valenciano)
- Cronista Oficial: Bernardo Garrigós Sirvent